martes, 3 de abril de 2012

el antes y el después

Considero un deber moral enseñaros lo que ha pasado este sábado en Galicia, aunque muchos de vosotros igual ya lo hayáis escuchado en las noticias o leído en los periódicos.



Estas son As fragas do Eume tal y como yo las recuerdo. Verdes, frondosas, increíbles.



Y así es como se ha quedado uno de los pocos bosques verdes y frondosos que quedan en nuestro país, o por lo menos una buena parte de ellas.


La gente de los alrededores lloraba desconsolada ante tal barbarie.
El dolor que sentimos los gallegos cuando nuestros bosques arden es desconsolado, puesto que ante tal belleza, haya alguien tan desalmado como para hacer esto, es algo que jamás podremos comprender.

Desde este blog, exhorto al Gobierno a que, por favor, sea más competente ante tales injurias e imponga duras condenas a los que nos han destrozado el alma quemando nuestros corazones, el corazón verde que lleva dentro Galicia.

Los árboles son vida. Quemarlos es destruirla.